Obviamente, las elecciones de medio período en EE UU acapararon la atención de la mayoría de la gente la semana pasada, pero varios eventos importantes en Latinoamérica podrían tener consecuencias casi tan trascendentales, al menos para la región.
Durante las elecciones de medio periodo, los candidatos obviaron casi por completo el tema de la política exterior. Ni siquiera las guerras en Afganistán e Irak despertaron gran interés. En un periodo de inquietud económica y desengaño con el liderazgo del presidente Barack Obama, la agenda nacional fue el foco de todas las campañas.
En 1936, Franklin Roosevelt se sentía abrumado. El Nuevo Trato había empezado a engendrar docenas de nuevas agencias, y Roosevelt, temeroso por la fragmentación de la rama ejecutiva, pidió ayuda.
A dos años de que asumiera la presidencia, Barack Obama sigue siendo una figura distante, incluso misteriosa. No es que no nos sea familiar. En todo caso, sufre de sobreexposición, es una visión común en TV, hablando de esto o de aquello.
El peor fue el día en que Brooke Brown volvió a casa y encontró a su marido con un rifle en la boca. Sin embargo, hubo muchos días malos desde que el capital de lanceros David Brown regresara de Irak...
Cuando los ministros de finanzas y los jefes de la banca central de las 20 economías más importantes se reunieron en Corea del Sur, el mes pasado, el mundo parecía encontrarse al borde de una “guerra de divisas”: Estados Unidos acusaba a China de manipular su moneda....
Ciencia
Los pecados de los abuelos
Michael Skinner hace una declaración asombrosa, pero está tan acostumbrado a destrozar dogmas científicos que su escucha debe interrumpirlo para preguntar si se da cuenta de lo acaba de decir: “El mes pasado publicamos un artículos en el que confirmamos que los cambios epigenéticos de los espermatozoides se transmiten a través de varias generaciones...
Bernard Arnault, creador de LVMH, tiene un apetito insaciable de marca suntuarias y ahora el “lobo vestido de cachemira” se relame ante la expectativa de conseguir una de las últimas compañías bajo administración familiar: Hermès. ¿Logrará su cometido de convertir la elite en populacho?